Intellectual Property

  • Lo que el TPP significa para lxs fans

    By Zsuzsa Gábor on Friday, 13 November 2015 - 5:12pm
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    Enfoque en Asuntos Legales

    El Trans Pacific Partnership (Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica) es un tratado propuesto entre doce países: Australia, Brunei, Darussalam, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, los Estados Unidos de América y Vietnam. Muchos han criticado el proceso cerrado a través del cual fue negociado a lo largo de los últimos cinco años y medio, pero ahora las negociaciones han finalizado y todos los estados miembros han aceptado en principio el tratado cuyo texto fue revelado el 5 de noviembre de 2015 por el Representante de Comercio de los EE.UU.

    El tratado aún no ha sido firmado en ley y quizá nunca lo sea. Sin embargo, su discurso y conceptos podrían convertirse en ley en al menos algunos de lo doce estados miembros, así como otros países que lo firmen en el futuro. Por tanto es bueno que lxs fans comprendan el impacto que sus cláusulas sobre propiedad intelectual podrían (o no) ejercer sobre las actividades fandomeras. Deseamos ofrecerles esta información ahora, mientras estos países están considerando adoptar el TPP, para dar a lxs fans la oportunidad de revisar y hacer comentarios sobre la adopción del tratado por parte de sus gobiernos, si así lo desean.

    En casi todas las situaciones, el tratado requiere que los países miembros fortalezcan la protección de quienes poseen los derechos de manera que contemplen al menos los derechos de propiedad intelectual y permite a los países involucrados adoptar medidas más enérgicas de las que incluye el tratado. Los países miembros pueden, e incluso se les anima a crear excepciones que protejan a fans (y otrxs usuarixs o creadorxs secundarixs), pero no es obligatorio. Como resultado, las medidas de protección que el tratado propone para los dueños de los derechos son mucho mayores que para lxs fans. El tratado presenta algunos problemas significativos que se detallan más adelante, y no ofrece las salvaguardas para fans que esperábamos. En general, el tratado exporta las leyes de propiedad intelectual de Estados Unidos a los once países restantes, lo que acercaría las leyes de propiedad intelectual más a sus equivalentes norteamericanos.

    Aquí hay unas cuantas áreas en las que los cambios legales podrían tener un impacto en las actividades fandomeras de las naciones que firmen el tratado. Además de las cláusulas generales, también hemos resaltado algunas áreas de particular interés para fans de Estados Unidos, Canadá, Chile y Japón. Seguiremos alerta ante problemas que afecten otros países miembros.

    1. Uso legítimo y fair dealing

    El tratado anima a los países miembros a encontrar un “equilibrio” en las leyes de derechos de autor, que incluirían excepciones relativas al uso legítimo y al fair dealing, pero no se les exige nada en lo particular para proteger a lxs usuarixs o creadorxs secundarixs. Para los países que ya tienen leyes de uso legítimo o fair dealing esto no cambia nada, así que no afectaría el uso legítimo en los EE.UU. o el fair dealing y la “YouTube Exception (Excepción de YouTube)” en Canadá. En general su discurso se centra en la necesidad de mantener el equilibrio, pero las cláusulas de protección son obligatorias, mientras que la mayoría de cláusulas que protegen los derechos de lxs usuarixs son meras sugerencias. Por ejemplo, el tratado se limita a afirmar que sus firmantes “intentarán alcanzar un equilibrio apropiado en su sistema de derechos de autor y otros derechos asociados”, pero apenas especifica lo que los países deben considerar “apropiado”.

    El tratado permite que los países miembros establezcan limitaciones o excepciones sobre los derechos de autor que permitan “considerar propósitos legítimos, como por ejemplo, pero no exclusivamente: crítica, comentario, noticias, enseñanza, becas, investigación y otros propósitos similares, además de facilitar el acceso a obras publicadas para las personas ciegas o con problemas visuales de otro tipo”. Todos estos son intereses que entran en las leyes de uso legítimo y fair dealing ya existentes, además de en muchas actividades fan. Pero el tratado no exige que los países miembros tengan leyes sobre el uso legítimo o el fair dealing. Ni siquiera especifica hasta qué punto deben esforzarse sus miembros por alcanzar un equilibrio en los derechos de autor. Así que, si bien esto no es necesariamente malo para lxs fans, tampoco es una mejora o un aumento de sus derechos.

    2. Vidding y medidas de protección tecnológicas

    El tratado requiere que los países miembros proporcionen medidas de “antielusión” que castiguen a la gente por romper “medidas de protección tecnológica” (es decir, encriptación o DRM) en obras protegidas por los derechos de autor o por crear herramientas que lo permitan. Exige que el castigo por violar estas leyes incluya sanciones civiles y penales por infringirlas deliberadamente. También obliga a los países miembros a hacer de la elusión un hecho ilegal aún cuando no lleve a infracciones. Esto es muy similar a las cláusulas de antielusión que aparecen en la Digital Millennium Copyright Act - DMCA (Ley de derechos de autor “Milenio Digital”) en los EE.UU. Es tan malo para lxs fans como lo son las cláusulas en los EE.UU. Por ejemplo, lxs vidders necesitan romper la encriptación DRM de DVDs y fuentes de videos en línea para crear vids de alta calidad.

    En Estados Unidos, la OTW (Organización para las Obras Transformativas) ha luchado enérgicamente y logrado una exención que permite a lxs vidders romper la encriptación de DVD, Blu-Ray y video en línea. Este tratado no pone en peligro esta exención porque el tratado señala que los países miembros “podrían” crear excepciones allí donde haya “un impacto adverso real o posible de dichas medidas sobre usos no infractores”, como la exención sobre el vidding. Pero no exige que los países aprueben estas excepciones o establezcan un marco donde puedan crearse y continuar. Así pues, los países miembros deben importar las reglas de encriptación a sus códigos de derechos de autor, pero pueden elegir no hacer ninguna excepción, o elegir el sistema ineficaz e incómodo que tenemos en los Estados Unidos. El tratado también exige que, cuando las naciones consideren hacer excepciones, deben considerar también si los propietarios de los derechos de autor han tomado ya medidas para permitir usos no infractores. Esto significa que los propietarios de los derechos de autor podrían basarse en “capturas de pantalla” y otras tecnologías similares de las que afirman, falsamente, que los vidders podrían hacer vids sin desencriptar los originales.

    3. El dominio público

    El dominio público es el universo de obras que no están protegidas por la ley de propiedad intelectual, ya sea porque su protección ha caducado o porque la ley nunca las protegió. El dominio público es importante para lxs fans porque representa obras de las que lxs fans pueden hacer obras derivadas sin basarse en excepciones como el uso legítimo o el fair dealing. El tratado afirma que sus firmantes “reconocen la importancia de un dominio público rico y accesible” y “reconocen la importancia de materiales informativos (...) que ayuden en la identificación de materiales que hayan entrado en el dominio público”, pero no contiene ninguna obligación afirmativa por la que sus miembros deban identificar, preservar o promover un dominio público fuerte. Esto es decepcionante pero, aunque no exige que ningún país mejore el dominio público, tampoco exige que se empeore, con la excepción de la duración del derecho de autor, que describimos a continuación.

    4. Duración del derecho de autor

    El tratado exige que sus miembros amplíen la protección de los derechos de autor hasta setenta años después de la muerte de lx autorx o, para obras anónimas o creadas bajo un seudónimo o por corporaciones, setenta años después de su publicación. Esto representa una extensión de veinte años respecto a tratados anteriores, aunque sigue siendo menor que el derecho de autor en Estados Unidos, que dura setenta años después de la muerte de lx autorx pero noventa y cinco o ciento veinte años en el caso de obras anónimas, obras creadas bajo seudónimo o por corporaciones. En última instancia esta extensión de veinte años podría no resultar una diferencia útil para muchas de las obras (de cualquier modo es bastante tiempo), pero significa que las obras tardarán más en entrar al dominio público, algo malo para lxs fans. La buena noticia es que el tratado no exige que los países miembros vuelvan a incluir obras bajo la protección de derechos de autor si su protección ya ha caducado.

    5. Notificación y retirada y privacidad de fans

    El tratado exige que los países miembros tengan un “espacio seguro” para los proveedores de servicios de internet que implementen un régimen de notificación y retirada similar al creado por la DMCA de los EE.UU. También exige que los países miembros provean procedimientos judiciales, similares a los de la DMCA que permitan a quienes poseen los derechos de autor obtener información sobre las identidades de lxs supuestos infractorxs, para poder aplicar los derechos de autor directamente. Hay algunas particularidades para países como Canadá, que tiene un sistema de “notificación y notificación”, y Chile, donde los proveedores no tienen obligación de retirar el contenido sin una orden judicial. Sin embargo estas particularidades se limitan a estos países: los demás están obligados a seguir un sistema similar al de los EE.UU.

    Aunque el tratado contiene algunas salvaguardas para fans, tales como penas para lxs dueñxs de los derechos de autor que emitan notificaciones de retirada erróneas, sigue estando desequilibrado. Permite, pero no exige, que los países miembros implementen un sistema de “contranotificación” como el existente en la DMCA, que permite que lxs usuarixs recuperen su material en caso de retirada indebida. Del mismo modo permite, pero no exige, un sistema de verificación de las notificaciones de retirada realizado por un organismo independiente, al estilo japonés.

    También entran en juego problemas de privacidad debido a la cláusula del tratado sobre los nombres de los dominios de internet, que requiere que los países provean “acceso público en línea a una base de datos fiable y precisa de información de contacto” de lxs registrantes del dominio. Aunque esta cláusula afectaría la privacidad de lxs registrantes, posiblemente habría maneras de sortearla. Para empezar, sólo se aplicaría a registrantes en países que firman en el TPP. La Unión Europea, que tiene leyes estrictas de protección de la intimidad, podría tratar de bloquear el acceso y la distribución de esta información referente a registrantes de nombres de dominio europeos que residieran en la UE. Además, esta cláusula podría no impedir que lxs registrantes utilicen soluciones que implementan intermediarios (como GoDaddy y Register-dot-com), que podrían guardar la información de lxs registrantes en sus propias bases de datos e identificarse a sí mismos como contactos del dominio, reenviando cualquier comunicación a lxs auténticos registrantes sin hacer sus identidades o información de contacto accesibles públicamente a todo internet.

    6. Sanciones penales

    Para terminar, el tratado incluye sanciones penales para quienes supuestamente infrinjan los derechos de autor. Esto no es nada nuevo: muchos países, incluyendo los EE.UU., incluyen sanciones penales para ciertos tipos de infracción de los derechos de autor, algunas de ellas bastante severas. En los EE.UU., dichas penas suelen estar reservadas a operaciones de piratería a gran escala. Sin embargo el tratado requiere penas mucho más generales. Exige que los países miembros provean penas por cualquier acto deliberado de infracción de los derechos de autor “a escala comercial”, incluso si no existe un beneficio financiero, si la infracción tiene “un impacto sustancial y negativo en los intereses de quien posea los derechos de autor” en ese mercado. De hecho va incluso más lejos: los países miembros deben permitir que “autoridades competentes” inicien acciones legales penales incluso sin necesidad de una queja formal por parte de un particular o quien posea los derechos. Sin embargo parece que el tratado permite que los países miembros limiten el poder de aplicar las leyes de derechos de autor de las “autoridades competentes” a situaciones donde existe un “impacto en la habilidad de quien posea los derechos para explotar la obra en el mercado”.

    Ya que quienes poseen los derechos de autor no objetan la mayoría de actividades fan, la idea de que otras autoridades distintas a quien posea los derechos de autor puedan aplicar el derecho de autor ha sido una preocupación para muchxs fans durante el proceso de negociación del tratado. Fue el objeto de oposición muy abierta por parte de fans japonesxs, en particular, preocupadxs porque el cosplay, doujinshi y otras actividades fan estuvieran sujetas a las penas por infracción de los derechos de autor en Japón, que son especialmente severas, incluso cuando quienes poseen los derechos de autor en Japón han permitido durante largo tiempo la venta a gran escala de obras de fan e incluso la existencia de tiendas que venden principalmente obras de fan. La cláusula del tratado no es tan mala como algunos temían, porque sólo aplica a infracciones que dañen la capacidad de quien posee los derechos de explotar su obra en ese mercado. El 5 de octubre el gobierno japonés divulgó un resumen del TPP que confirma las excepciones a la infracción de derechos de autor a una escala no-comercial sin especificar. En Japón esto se ha interpretado por algunxs como una señal del éxito de la campaña llevada a cabo por asociaciones fan y académicxs legales, y de que el gobierno japonés quiere proteger las obras fan, en teoría porque reconoce su valor social y (especialmente) económico como base de la cultura del manga japonés. Sin embargo aún se desconoce cómo se reflejarán estas cláusulas en las leyes japonesas y de otros países. Persiste el temor de que ciertos aspectos de la cultura fan japonesa sean interpretados más fácilmente como “comerciales”, como tiendas de obras fan o fans individuales que venden gran cantidad de copias de sus obras, que aún podrían terminar en problemas. Por tanto aún se esperan bastantes novedades interesantes en el caso de Japón. En cuanto a todos los demás países, no sólo Japón sigue sin esclarecer por qué el tratado debería otorgar la capacidad de aplicación de la ley de derechos de autor a quien no posea de los derechos, mucho menos exigirla.

    Al final, las sanciones penales del tratado no deberían tener un impacto en las obras fan en una economía del don, o incluso en obras por encargo, porque sólo aplican a infracciones deliberadas y a infracciones “a escala comercial” con un “perjuicio sustancial” contra los intereses de quien posea los derechos. En el caso de las obras fan, especialmente las obras transformativas sin ánimo de lucro en las que se centra la OTW, no se cumplen ninguno de estos tres casos, mucho menos los tres. Y en los países con leyes de uso legítimo y fair dealing, la mayoría de obras no comerciales de fan no están infringiendo la ley, así que las sanciones penales no suponen alguna diferencia. Pero las cláusulas sobre sanciones penales son particularmente severas para los países en los que no existe el uso legítimo o el fair dealing en los que apoyarse.

    ¡Si tienes cualquier pregunta, el comité legal de la OTW siempre está encantado de responder a preguntas sobre el TPP u otros problemas legales del fandom! Puedes mandarles un e-mail a legal@transformativeworks.org.

    Esta publicación fue traducida por el equipo de traducción de la OTW. Si deseas saber más acerca de nuestro trabajo, visita la página de Traducción en transformativeworks.org.

  • O que a TPP Significa Para Fãs

    By Zsuzsa Gábor on Friday, 13 November 2015 - 5:12pm
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    Foco no Jurídico

    A Trans Pacific Partnership — TPP (Parceria Trans-Pacífica) é uma proposta de tratado entre 12 nações: Austrália, Brunei, Darussalam, Canadá, Chile, Japão, Malásia, México, Nova Zelândia, Peru, Cingapura, Estados Unidos e Vietnã. Muitxs criticaram o processo sigiloso das negociações, que aconteceram ao longo dos últimos 5 anos e meio, mas, em 4 de outubro de 2015, as negociações foram encerradas e todos os Estados membros concordam em princípio com o tratado cujo texto foi divulgado em 5 de novembro de 2015 pelo U.S. Trade Representative.

    Esta proposta ainda não foi transformada em lei por ninguém, e talvez nunca seja. Mas sua linguagem e seus conceitos podem ser transformados em lei em alguns dos 12 países membros — assim como em outras nações que possam futuramente assiná-lo — então é bom que fãs compreendam o impacto que suas disposições sobre propriedade intelectual pode — ou não — ter nas atividades de fãs. Nós gostaríamos de providenciar esta informação agora, quando países estão considerando adotar a TPP, para dar a fãs a oportunidade de revisar e comentar a adesão de seus países ao tratado, caso assim desejem.

    Em quase todas as situações, o tratado
    exige que as nações membros fortaleçam as proteções para os detentorxs de direitos como o patamar mínimo para propriedades intelectuais; países podem tomar medidas mais duras do que as delineadas no tratado. Nações membros muitas vezes têm a permissão, ou até mesmo incentivo, para fazer excessões que protegeriam fãs (e outrxs usuárixs ou criadorxs derivadxs), mas não existe nenhuma exigência. Como resultado, a proposta de tratado fornece proteção muito maior para proprietárixs dos direitos do que para fãs. O tratado tem alguns problemas significativos, discutidos abaixo, e não providencia as proteções para fãs que esperávamos. De forma geral, o tratado exporta as leis de propriedades intelectuais dos EUA para outros 11 países, aproximando as leis de propriedade intelectual dos outros países às equivalentes norte-americanas.

    A seguir, algumas áreas em que as mudanças legais podem afetar atividades de fãs em nações signatárias do tratado. Além das disposições gerais, nós anotamos algumas áreas de interesse específico para fãs nos EUA, Canadá, Chile e Japão. Continuaremos atentxs à problemas específicos de outras nações membros.

    1. Fair Use e Fair Dealing

    O tratado encoraja nações membros a obter um “equilíbrio” nas leis de copyright, o que incluiria exceções do tipo fair use e fair dealing para lidar com violações de copyright, mas não exige que nada específico seja feito para proteger usuárixs ou criadorxs derivadxs. Para países que já tenham leis de fair use ou fair dealing, não mudará nada, então não haverá diminuição de fair use nos Estados Unidos ou fair dealing e a “Exceção YouTube” no Canadá. De forma geral, ele contém muita linguagem que sinaliza para necessidade de equilíbrio, mas enquanto muitas disposições protecionistas são obrigatórias, a maior parte das disposições que apoiam usuárixs são meras sugestões. Por exemplo, o tratado determina apenas que partes interessadas irão “empenhar-se para alcançar o equilíbrio apropriado no seu sistema de copyright e direitos associados,” mas fornece pouca orientação de qual equilíbrio seria considerado “apropriado” pelos países.

    O Tratado permite que nações membros coloquem limitações ou exceções a copyright que levem “em consideração propósitos legítimos tais como, mas não limitados a: crítica; comentário; reportagem jornalística; educacional, de pesquisa, acadêmico, e qualquer outro propósito similar; e facilitando o acesso a materiais publicados para pessoas cegas, deficientes visuais, ou que tenham qualquer outra forma de deficiência ligada à palavra escrita.” Estes são todos interesses alinhados com leis de fair use e fair dealing existentes, e com muitas atividades de fãs. Mas a proposta de tratado não exige que nações membros tenham leis de fair use e fair dealing, e nem mesmo fala quanto de esforço deve ser realizado para encontrar o equilíbrio nas leis de copyright. Então isso não é necessariamente ruim para fãs, mas também não é necessariamente uma melhoria ou expansão dos direitos de fãs.

    2. Fan Video e Medidas Tecnológicas de Proteção

    O tratado exige que nações membros providenciem leis “anti-evasão” que punam pessoa por violarem “medidas tecnológicas de proteção” (ou seja, criptografia ou DRM) em obras com copyright ou criar ferramentas para fazê-lo. Ele exige que a punição para essa violação inclua penalidades cívis e criminais por violação deliberada. Ele também força nações membros a tornar essas evasões ilegais, mesmo que a evasão não leve a uma violação. Isso é muito parecido com as disposições anti-evasão existentes nos EUA sob o Digital Millennium Copyright Act — e é ruim para fãs, exatamente pelos mesmos motivos pelos quais que as disposições dos EUA são ruins. Por exemplo, criadorxs de fan videos precisam quebrar a criptografia DRM em DVDs e fontes online de vídeos para conseguir produzir vídeo de alta qualidade.

    Nos EUA, a OTW (Organização Para Obras Transformativas) lutou pela e ganhou a exceção permitindo que criadorxs de fan videos quebrem a criptografia de DVD, Blu-Ray, e vídeos online. Esta exceção não é ameaçada por este tratado, pois a proposta diz que suas nações membros “podem” criar exceções onde existe um “impacto negativo real ou provável das medidas contra usos não-ilícitos” — como a exceção para fan videos. Mas ele não exige que os países aprovem essas exceções ou criem uma estrutura para criar e dar continuidade a essas exceções. Assim, nações membros precisam importar regras de criptografia aos seus códigos de copyright, mas também podem escolher não abrir nenhuma exceção, ou podem escolher o sistema ineficiente e incomodo que temos nos EUA. O tratado também exige que quando as nações considerarem a criação de exceções, elas também devem considerar se xs detentorxs dos direitos já tomaram medidas para assegurar os usos lícitos. Isso significa que detentorxs dos direitos poderão tentar liberar apenas o uso de “screen capture” (captura de imagens) e tecnologias similares alegando — falsamente — que elas permitiriam que fossem criados fan videos sem descriptografar os originais.

    3. O Domínio Público

    O domínio público é o universo de obras que não são protegidas por leis de propriedade intelectual, seja porque a proteção expirou ou porque a lei nunca as protegeu. O domínio público é importante para fãs porque representa obras com as quais fãs não precisam depender de exceções como fair use ou fair dealing para criar obras derivativas. O tratado declara que as partes “reconheçam a importância de um domínio público rico e acessível” e “reconheça a importância de materiais informativos [...] que ajudem na identificação de trabalhos que caíram no domínio público,” mas não apresenta nenhum dever afirmativo de que membros devem identificar, preserva ou promover um domínio público robusto. Isto é decepcionante — mas embora ele não exija que nenhuma nação melhore as condições do domínio público, ele também não exige que nenhuma nação piore a situação, com exceção da duração do copyright, do que falaremos a seguir.

    4. Duração do Copyright

    O tratado exigiria que seus membros aumentassem o período de proteção de copyright para que obras fossem protegidas por 70 anos depois da morte dx autorx ou, para obras criadas por anônimxs, pseudônimos, ou entidades corporativas, 70 anos após a publicação. Isto representa uma extensão de 20 anos com relação a tratados anteriores, mas ainda é mais curto do que o copyright norte americano, que dura 70 anos após a morte dx autorx, mas que dura 95 ou 120 anos no caso de obras criadas por anônimxs, pseudônimos, ou entidades corporativas. No fim das contas, esta extensão de 20 anos pode não ter nenhum impacto prático para um número grande de obras — é um tempo muito longo de um jeito ou de outro — mas eles significam que levará mais tempo para obras caírem em domínio público, o que é ruim para fãs. A boa notícia é que o tratado não exigirá que nações membros retirem do domínio público caso a proteção de copyright já tenha expirado.

    5. Notificações Formais Para Retirada e Privacidade de Fãs

    O tratado exige que nações membros providenciem um “porto seguro” para Provedores de Serviços de Internet (ISPs) implementarem um regime de notificações formais para retirada que parece muito com o criado pelo Digital Millennium Copyright Act ("DMCA") nos EUA. Ele também exige que as nações membros providenciem procedimentos legais, como os do DMCA, que permitam que xs detentorxs dos direitos acessem informações sobre as identidades de supostxs infratorxs para que possam fazer cumprir o copyright diretamente. Existem algumas exceções para países como o Canadá, que tem um sistema de “notificar-e-notificar”, e Chile, onde ISPs não precisam retirar nenhum conteúdo sem uma ordem judicial. Entretanto, estas exceções estão limitadas a esses países; todos os outros deverão aderir ao sistema padrão norte-americano.

    Embora o tratado contenha algumas proteções para fãs, como penalidades para detentorxs de direitos que emitirem notificações formais de retirada injustas, ele continua desbalanceado. Ele permite, mas não exige, que nações membros imprementem um procedimento de “contra-notificação” como no DMCA que permite que usuárixs tenham seu material devolvido no caso de retirada imprópria. Da mesma forma, ele permite, mas não exige, um sistema de verificação no padrão japonês das notificações por um corpo independente.

    Questões de privacidade também se cruzam com a disposição no tratado relativa a nomes de domínios, que exige que os países providenciem “acesso público online a um banco de dados confiável e meticuloso às informações de contato” de quem registrou nomes de domínio. Enquanto a disposição iria debilitar a privacidade de pessoas que registraram domínios, provavelmente existiriam meios de driblá-la. Em primeiro lugar, ela só seria aplicada em países signatários do TPP, e a União Europeia, que tem leis duras de privacidade, poderia tentar bloquear o acesso a ou a distribuição destas informações a respeito de pessoas que registraram domínios na UE e são residentes da UE. Além disso, esta disposição talvez não impeça que pessoas registrem domínios utilizando intermediários (como GoDaddy e Register-dot-com), que poderiam armazenar as informações das pessoas fazendo os registros no seu banco de dados próprio, fornecer as suas informações como Contato do Nome de Domínio, e encaminhar as comunicações para quem de fato fez o registro sem tornar pública e disponível na internet a identidade ou as informações de contato de quem fez o registro.

    6. Penalidades Criminais

    Finalmente, o tratado estabelece punições criminais para infratorxs de copyright. Isso não é inteiramente novo: muitos países, incluindo os EUA, estabelecem punições criminais para alguns tipos de infrações de copyright, algumas bastante duras. Nos EUA, estas punições são reservadas principalmente para casos de operações de pirataria em larga escala. Mas o tratado exige punições criminais muito mais abrangentes, exigindo que nações membros estabeleçam punições criminais para qualquer infração deliberada de copyright “em escala comercial”, mesmo que seja feita sem interesses financeiros, se a infração tiver “impacto negativo significativo sobre os interesses dx dententorx do copyright” no mercado. De fato, ele vai ainda mais longe: nações membros devem permitir que “autoridades competentes” iniciem ação jurídica para punições criminais sem que seja necessária a realização de uma reclamação formal por grupo ou detentorx privadx dos direitos. Entretanto, o tratado parece permitir que as nações membros limitem o poder das “autoridades competentes” para impor o copyright quando existe um “impacto na habilidade dx detentorx dos direitos em explorar a obra no mercado.”

    Como proprietárixs de copyright muitas vezes não se opõem a atividades de fãs, a idea de que autoridades além dxs proprietárixs podem impor o respeito a copyright foi uma preocupação para muitxs fãs durante as negociações do tratado. Foi assunto de oposição muito vocal por fãs japonesxs em particular, que estavam preocupadxs que cosplay, doujinshi, e outras atividades de fãs estariam sujeitas às leis criminais relacionadas a copyright já muito duras do país, mesmo que já há muito tempo xs proprietárixs de copyright japonesxs tenham permitido vendas em larga escala de obras de fãs, e mesmo lojas que vendem principalmente obras de fãs. A disposição não é tão ruim quanto algumas pessoas temiam, pois só se aplica a infrações que afetem a habilidade dx detenrx em explorar o mercado. Em 5 de outubro, o governo japonês divulgou um sumário do TPP que confirma exceções para violações de copyright em uma escala (não especificada) não-comercial. No Japão, isto está sendo interpretado por algumas pessoas como um sinal de que o lobby feito por organizaçãoes de fãs e estudiosxs jurídicxs foi bem sucedido e que o governo japonês deseja proteger obras de fãs, supostamente porque ele reconhece seus valores sociais e (especialmente) econômicos como alicerces da cultura japonesa de mangás. Entretanto, ainda não se sabe exatamente como estas disposições irão refletir nas leis japonesas, ou em qualquer outro país. Ainda existe o medo de que certos aspectos da cultura de fãs japonesa que podem ser mais facilmente interpretadas como “comerciais”, como lojas de obras de fãs ou fãs individuais que vendem muitas cópias de suas obras, ainda encontrarão problemas. Então ainda existem muitos desenvolvimentos interessantes para acontecer no Japão. E para todas as outras nações membros — não só no Japão — ainda não está claro porque o tratado deveria permitir em qualquer caso a aplicação de copyright por outrxs além dxs detentorxs dos direitos, menos ainda que exija em qualquer circunstância.

    No fim, as punições criminais previstas no tratado não deveriam afetar obras de fãs em uma economia de oferta, ou mesmo obras comissionadas, pois elas só se aplicam a infração deliberada, e só se aplicam a infrações “em escala comercial” que tenha “um impacto negativo significativo” nos interesses dx detentorx dos direitos. Para a maior parte das obras de fãs, principalmente as obras transformativas sem fins comerciais nas quais a OTW foca, nenhuma destas coisas é verdade, muito menos as três. E em países com leis de fair use e fair dealing, a maior parte das obras de fãs não-comerciais não são infratoras para começo de conversa, então punições criminais não fazem diferença. Mas as disposições sobre punições criminais são especialmente duras para fãs onde não é possível contar com fair use e fair dealing.

    Se você tiver mais perguntas, o Jurídico da OTW está sempre feliz em responder perguntas sobre o TPP ou qualquer outra questão sobre lei e fandom! Fique à vontade para mandar um e-mail para legal@transformativeworks.org.

    Esta notícia foi traduzida pela equipe voluntária de tradução da OTW. Para saber mais sobre o nosso trabalho, visite a página da Tradução no site transformativeworks.org.

  • Was die TPP für Fans bedeutet

    By Zsuzsa Gábor on Friday, 13 November 2015 - 5:12pm
    Message type:

    Rechtsfragen im Blickpunkt

    Die Transpazifische Partnerschaft ist ein geplantes Handelsabkommen zwischen 12 Ländern: Australien, Brunei Darussalam, Chile, Japan, Kanada, Malaysia, Mexiko, Neuseeland, Peru, Singapur, den Vereinigten Staaten und Vietnam. Es wurde vielfach kritisiert, dass die mehr als fünfjährigen Verhandlungen im Geheimen stattfanden. Die Verhandlungen wurden am 4. Oktober 2015 beendet, und alle Mitgliedsstaaten haben eine grundsätzliche Einigung über das Abkommen erreicht, dessen Text am 5. November 2015 von der US-Handelsvertretung bekannt gegeben wurde.

    Dieser Vertragsentwurf hat noch keine Gesetzeskraft und wird sie vielleicht auch nie erlangen. Allerdings könnten sein Wortlaut und seine Konzepte in den kommenden Jahren zur Grundlage von Gesetzen in den 12 Mitgliedsstaaten - sowie anderen Nationen - werden. Daher ist es gut, wenn Fans die Auswirkungen kennen, die seine Bestimmungen zu geistigem Eigentum unter Umständen auf Fanaktivitäten haben könnten. Jetzt, wo sich die Länder anschicken, die TPP zu ratifizieren, möchten wir diese Informationen zugänglich machen, um Fans die Möglichkeit zu geben, sich mit der Umsetzung durch ihre Regierung auseinanderzusetzen und Einfluss zu nehmen, wenn sie das wünschen.

    Der Vertragsentwurf zeigt, dass in fast jedem Fall von den Mitgliedsstaaten erwartet wird, als Grundlage für die Rechte geistigen Eigentums, die RechteinhaberInnen stärker zu schützen. Es ist Ländern auch erlaubt, den Schutz noch über das im Abkommen Vorgesehene zu erhöhen. Es ist nicht nur oft erlaubt, sondern sogar gewünscht, dass Mitgliedsstaaten Ausnahmen zum Schutz von Fans (oder anderen BenutzerInnen oder FolgeschöpferInnen) hinzufügen, aber es ist keine Pflicht. Daraus ergibt sich, dass der Schutz für RechteinhaberInnen im Abkommensentwurf deutlich stärker ist, als der für Fans. Einige Punkte in dem Abkommen, die weiter unten erläutert werden, sind sehr problematisch und bringen nicht den Schutz für Fans, den wir uns erhofft hatten. Alles in Allem exportiert das Abkommen US-Gesetze für geistiges Eigentum in die anderen 11 Mitgliedsstaaten, so dass die Gesetze für geistiges Eigentum der anderen Länder den US-Amerikanischen angeglichen werden.

    Im Folgenden einige Bereiche, in denen sich Gesetzesveränderungen auf Fanaktivitäten in Ländern, die das Abkommen unterschreiben, auswirken könnten. Zusätzlich zu den allgemeinen Regelungen führen wir einige, für Fans in den USA, Kanada, Chile und Japan besonders interessante Punkte auf. Wir werden weiterhin auf Probleme achten, die für andere Mitgliedsstaaten wichtig sind.

    1. Fair Use und Fair Dealing

    Das Abkommen ermutigt Mitgliedsstaaten dazu, "Ausgewogenheit" in ihren Urheberrechtsgesetzen zu erreichen, die auch Fair Use und Fair Dealing-Ausnahmen zu Urheberrechtsverletzungen einschließen würde, allerdings verlangt es nicht von ihnen, dass sie einen besonderen Schutz von BenutzerInnen oder FolgeschöpferInnen einführen. Für Länder, die bereits Fair Use oder Fair Dealing-Gesetze haben, ändert sich nichts; also werden Fair Use in den USA oder Fair Dealing und die "Youtube Ausnahme" in Kanada nicht eingeschränkt. Im Allgemeinen spricht der Wortlaut des Abkommens für ein Bedürfnis nach Ausgleich, aber während Pro-Schutz Regelungen Auflagen sind, sind die meisten Regelungen, die den Schutz von BenutzerInnen stärken, lediglich Vorschläge. Zum Beispiel sagt das Abkommen nur, dass die Beteiligten "versuchen werden, eine angemessene Balance in ihrem Urheberrechts- und verwandten Gesetzsystem zu finden", aber es gibt nur wenig Anleitung dazu, was für eine Balance Länder "angemessen" finden könnten.

    Das Abkommen erlaubt es Mitgliedsstaaten Einschränkungen oder Ausnahmen zum Urheberrecht hinzuzufügen, die "die nötige Berücksichtigung legitimer Vorhaben, inklusive, aber nicht limitiert auf: Kritik, Kommentare, Nachrichtenreportagen, Lehre, Wissenschaft, Forschung, und andere ähnliche Vorhaben; und den Zugriff auf publizierte Werke für Personen, die blind, sehbehindert oder in anderer Weise Print Disabled sind, sicherstellen." Dies sind alles Interessen, die sich mit vorhandenen Fair Use und Fair Dealing-Gesetzen und mit vielen Fanaktivitäten in Einklang bringen lassen. Aber der Entwurf verlangt nicht, dass Mitgliedsstaaten Fair Use oder Fair Dealing-Gesetze haben und sagt auch nichts darüber, wie sehr sich Mitgliedsstaaten bemühen müssen, einen Ausgleich im Urheberrecht zu finden. Er ist also nicht unbedingt schlecht für Fans, aber auch nicht notwendigerweise eine Verbesserung oder Erweiterung von Fanrechten.

    2. Vidding und technische Schutzmechanismen

    Das Abkommen verlangt von Mitgliedsstaaten, dass sie "Anti-Umgehungs-"Gesetze erlassen, die die Umgehung "technischer Schutzmechanismen" (also Verschlüsselung oder DRM) bei urheberrechtlich geschützten Werken, oder die Erstellung von Werkzeugen, die dies ermöglichen, unter Strafe stellen. Es fordert, dass Gesetzesverletzungen sowohl zivil- als auch strafrechtliche Folgen nach sich ziehen, und zwingt Mitgliedsstaaten dazu, die Umgehung illegal zu machen, selbst wenn diese Umgehung nicht zu einer Urheberrechtsverletzung führt. Dies ähnelt den Anti-Umgehungsregelungen, die in den USA im Digital Millennium Copyright Act enthalten sind - und das ist schlecht für Fans, aus den gleichen Gründen, aus denen die US-Bestimmungen schlecht sind. Zum Beispiel müssen Vidder die DRM-Verschlüsselungen auf DVDs und Online-Videoquellen umgehen, um Videos in hoher Qualität machen zu können.

    In den USA hat die OTW (Organisation für Transformative Werke) lange gekämpft und eine Befreiung für Vidder erreicht, die es ihnen erlaubt, die DVD-, Blu-Ray- und Onlinevideo-Verschlüsselung zu umgehen. Diese Befreiung ist durch das neue Abkommen nicht gefährdet, da der Entwurf besagt, dass Mitgliedsstaaten Ausnahmen zulassen "können", falls "diese Maßnahmen eine tatsächliche oder mögliche negative Auswirkung auf diese Art nicht-urheberrechtsverletzender Nutzungen haben" - wie die Vidding-Ausnahme. Aber er verlangt nicht, dass Länder diese Ausnahmen zulassen, oder ein Rahmenwerk erstellen, das vorhandene Befreiungen aufrecht erhält. Deshalb müssen Mitgliedsstaaten Regeln zur Verschlüsselung in ihre Urheberrechtsgesetzgebung aufnehmen, es steht ihnen aber frei überhaupt keine Ausnahmen zu erlauben, oder sogar das ineffizente und umständliche US-System der Urheberrechtsgesetzgebung zu wählen. Das Abkommen verlangt außerdem, dass, wenn Länder Ausnahmen in Erwägung ziehen, sie auch berücksichtigen müssen, ob RechteinhaberInnen bereits Vorsorge getroffen haben, und die nicht urheberrechtsverletzende Nutzung erlauben. Dies bedeutet, dass RechteinhaberInnen versuchen könnten, sich auf "Screen Capture" und ähnliche Technologien zu berufen, von denen sie - fälschlicherweise - behaupten, dass diese es Viddern ermöglichen Vids zu machen, ohne Originalwerke zu entschlüsseln.

    3. Gemeinfreie Werke

    Als gemein- oder lizenzfrei, oder auch Public Domain, werden alle Werke bezeichnet, die nicht durch Urheberrechtsgesetzgebung geschützt sind, entweder weil der Schutz ausgelaufen ist, oder sie nie davon erfasst wurden. Lizenzfreie Werke sind wichtig für Fans, weil sie diese Werke für ihre eigenen Schöpfungen nutzen können, ohne sich auf Ausnahmen wie Fair Use oder Fair Dealing berufen zu müssen. Das Abkommen besagt, dass die Mitglieder "die Bedeutung einer reichen und zugänglichen Public Domain anerkennen" und "die Wichtigkeit von informationellem Material… das bei der Identifizierung von Sachverhalten hilft, die zu lizenzfreien Inhalten gehören", aber es beinhaltet keine aktive Pflicht für die Mitglieder, lizenzfreie Werke zu identifizieren, zu bewahren oder sie zu fördern. Das ist enttäuschend - aber auch wenn es von keinem Land verlangt, die Gemein- oder Lizenzfreiheit zu erleichtern, fordert es auch von keinem, sie zu erschweren, mit Ausnahme der Laufzeit des Urheberrechtsschutzes, die wir im nächsten Abschnitt behandeln.

    4. Laufzeit des Urheberrechtsschutzes

    Das Abkommen würde von Mitgliedern erwarten, dass sie den Urheberrechtsschutz verlängern, so dass Werke für 70 Jahre nach dem Tod des Autors oder der Autorin, oder für Werke, die anonym, unter einem Pseudonym oder von juristischen Personen erschaffen wurden, 70 Jahre nach der Veröffentlichung geschützt sind. Dies bedeutet eine Verlängerung von 20 Jahren gegenüber älteren Abkommen, aber es ist immer noch kürzer als im US-Urheberrecht verankert, welches 70 Jahre nach Tod des Autors oder der Autorin wirksam ist, aber 95 oder 120 Jahre im Falle von Werken, die anonym, unter einem Pseudonym oder von juristischen Personen erschaffen wurden. Im Endeffekt kann es sein, dass diese Verlängerung von 20 Jahren für die meisten Werke praktisch keinen Unterschied macht - denn es ist in jedem Fall ein sehr langer Zeitraum - aber es bedeutet, dass es länger dauert, bis Werke frei sind, was schlecht für Fans ist. Die gute Nachricht ist, dass das Abkommen nicht von den Mitgliedsstaaten erwartet, Werke erneut urheberrechtlich zu schützen, wenn der Urheberrechtsschutz bereits abgelaufen ist.

    5. Verwarnung, Löschung und der Datenschutz für Fans

    Das Abkommen verlangt von den Mitgliedsländern, dass sie Datenschutz-Vereinbarungen (sogenannte Safe-Harbour-Verträge) für die ISPs (Internet Service Provider) haben, welche wiederum eine Regelung für Verwarnungen und Löschungen einführen sollen, die der des U.S. Digital Millenium Copyright Act ("DMCA") sehr ähnelt. Es verlangt von Mitgliedsländern auch, dass sie rechtliche Verfahren entwickeln, entsprechend der im DMCA, die es Rechteinhaberinnen erlauben, Informationen über die Identität von mutmaßlichen Urheberrechtsverletzern zu erlangen, um ihr Urheberrecht direkt geltend zu machen. Es gibt einige Ausnahmen für Länder wie Kanada, das über ein "Warnung-und-Warnung"-System verfügt, und Chile, wo Internetanbieter nicht verpflichtet sind, Inhalte ohne richterliche Anordnung zu entfernen. Die Ausnahmen beschränken sich jedoch auf diese Länder, alle anderen sind an ein US-ähnliches System gebunden.

    Obwohl das Abkommen einige Absicherungen für Fans hat, wie zum Beispiel Strafen für RechteinhaberInnen, die fälschlicherweise Unterlassungsaufforderungen verschicken, bleibt es immer noch recht einseitig. Es erlaubt, aber verlangt nicht, dass Mitgliedsländer ein Widerspruchsverfahren einführen, wie das im DMCA, das es NutzerInnen erlaubt, ihr Material wiederherstellen zu lassen, falls die Aufforderung, ein Werk zu entfernen, zu Unrecht ergangen ist. Ebenso erlaubt es, aber fordert nicht, dass nach japanischem Vorbild eine Verifizierung der Abmahnungen durch eine unabhängige Organisation eingeführt wird.

    Probleme mit der Privatsphäre überschneiden sich auch mit der Regelung für Internet-Domainnamen in dem Abkommen, welche fordert, dass Länder "online eine öffentliche, verlässliche und korrekte Datenbank für Kontaktinformationen von Domain-InhaberInnen bereitstellen". Auch wenn diese Bestimmung die Privatsphäre für Domainnamen-InhaberInnen einschränkt, würde es wahrscheinlich Wege geben, diese Einschränkung zu umgehen. Erstens würde sie nur auf InhaberInnen in Ländern zutreffen, die die TPP unterzeichnen. Und die Europäische Union, welche sehr strenge Datenschutzgesetze hat, könnte versuchen, den Zugang zu oder die Weitergabe von Daten für EU Domainnamen-InhaberInnen, die EU-Bewohner sind, zu verweigern. Des Weiteren würden diese Bestimmungen die InhaberInnen nicht daran hindern, "Mittler" zu verwenden (wie z.B. GoDaddy oder Register-Punkt-Com), die die Daten der echten InhaberInnen in ihren eigenen Datenbanken speichern, als Kontaktstelle für den Domainnamen auftreten und Mitteilungen an die tatsächlichen InhaberInnen weiterleiten, ohne deren Identität oder Kontaktdaten im Internet öffentlich zugänglich zu machen.

    6. Strafrechtliche Folgen

    Schließlich sieht das Abkommen auch strafrechtliche Folgen für UrheberrechtsverletzerInnen vor. Dies ist nicht ganz neu: viele Länder, inklusive der USA verfolgen bestimmte Urheberrechtsverletzungen strafrechtlich, wobei einige Strafen sehr hart sind. In den USA wurden solche Strafen meist nur bei groß angelegter Piraterie angewendet. Aber das Abkommen verlangt viel umfassendere strafrechtliche Folgen, denn es verlangt, dass Mitgliedsländer strafrechtliche Folgen für jegliche Art von vorsätzlichen Urheberrechtsverletzungen "in kommerziellem Umfang" vorsehen, auch wenn diese nicht auf finanziellen Gewinn ausgerichtet waren, falls die Urheberrechtsverletzung eine "erhebliche, nachteilige Wirkung auf die Interessen der UrheberrechtsinhaberInnen" im Markt hat. Tatsächlich geht es sogar noch darüber hinaus: Mitgliedsländer müssen "kompetenten Autoritäten" erlauben, rechtliche Schritte für strafrechtliche Maßnahmen einzuleiten, sogar ohne formelle Strafanzeige einer privaten Partei oder eines Rechteinhabers oder einer Rechteinhaberin. Das Abkommen scheint es allerdings den Mitgliedsländern zu erlauben, die Befugnis der "kompetenten Autoritäten" das Urheberrecht durchzusetzen, auf Situationen zu beschränken, in denen eine "Beeinflussung des Vermögens der RechteinhaberInnen das Werk im Markt zu verwerten" vorliegt.

    Allerdings erheben UrheberrechtsinhaberInnen bei den meisten Fanaktivitäten keine Einwände. Daher war für viele Fans die Vorstellung, dass andere Autoritäten als die RechteinhaberInnen das Urheberrecht durchsetzen, eine der Hauptsorgen während der Verhandlungen über das Abkommen. Dies war auch Thema eines sehr nachdrücklichen Protestes insbesondere von japanischen Fans, die besorgt waren, dass Cosplay, doujinshi und andere Fanaktivitäten nun ebenfalls unter die bereits sehr harten Strafen für Urheberrechtsverletzungen des Landes fallen würden, obwohl japanische UrheberrechtsinhaberInnen seit langem Verkäufe von Fanwerken in großem Maßstab erlaubt haben, und es sogar Läden gibt, in denen hauptsächlich Fanwerke verkauft werden. Die Regelungen des Abkommens sind nicht so schlimm wie befürchtet , da sie sich nur auf Urheberrechtsverletzungen beziehen, die das Vermögen der RechteinhaberInnen, ihr Werk im Markt zu verwerten, einschränken. Am 5. Oktober hat die japanische Regierung eine Zusammenfassung der TPP veröffentlicht, die die Ausnahme für Urheberrechtsverletzungen auf einem (nicht spezifizierten) nicht-kommerziellen Niveau bestätigt. In Japan wird dies von manchen als Zeichen gedeutet, dass die Lobbyarbeit von Fan-Organisationen und RechtswissenschaftlerInnen erfolgreich war, und dass die japanische Regierung Fanwerke schützen möchte, da sie wahrscheinlich um ihren sozialen und (vor allem) wirtschaftlichen Wert als Grundlage der japanischen Mangakultur weiß. Allerdings ist bislang noch unbekannt, wie sich diese Regelungen in zukünftigen Gesetzen widerspiegeln werden. Es bleibt zu befürchten, dass bestimmte Aspekte der japanischen Fankultur leichter als "kommerziell" interpretiert werden können als andere, so dass z.B. Fanworkshops oder einzelne Fans, die viele Kopien ihrer Werke verkaufen, immer noch in Schwierigkeiten geraten können. Es werden also noch einige interessante Entwicklungen auf Japan zukommen. Für alle anderen Mitgliedsländer -- nicht nur für Japan -- ist es ebenfalls noch nicht klar, warum das Abkommen es überhaupt erlauben sollte, das Urheberrecht von Nicht-RechteinhaberInnen durchsetzen zu lassen, geschweige denn, es in jedem Fall vorzuschreiben.

    Schließlich sollten die strafrechtlichen Maßnahmen des Abkommens keine Auswirkungen auf Fanwerke einer Geschenkökonomie, oder sogar Auftragswerke haben, da sie sich nur auf vorsätzliche Urheberrechtsverletzungen und auf Urheberrechtsverletzungen "in kommerziellem Umfang" beziehen, die eine "wesentliche, nachteilige Auswirkung" auf die Interessen der RechteinhaberInnen haben. Für die meisten Fanwerke, vor allem die nicht-kommerziellen, transformativen Fanwerke, auf die sich die OTW fokussiert, treffen diese drei Kriterien weder insgesamt noch einzeln zu. Und in den meisten Ländern mit Fair Use oder Fair Dealing Gesetzen stellt die überwiegende Zahl nicht-kommerzieller Fanwerke keinerlei Urheberrechtsverletzung dar, weshalb strafrechtiche Folgen überhaupt keine Rolle spielen. Aber die Regelungen für strafrechtliche Maßnahmen sind besonders bedrohlich für Fans in Ländern, in denen es keine Fair Use oder Fair Dealing Gesetze gibt, auf die sie sich berufen können.

    Falls Du noch andere Fragen hast, ist die OTW-Rechtsabteilung gern bereit Fragen zur TPP oder zu anderen Bereichen der Gesetzgebung rund ums Fandom zu beantworten! Zögere nicht eine Email an legal@transformativeworks.org zu schicken.

    Dieser Newsbeitrag wurde von freiwilligen ÜbersetzerInnen der OTW übersetzt. Um mehr über uns und was wir tun herauszufinden, schau auf der transformativeworks.org-Seite des Übersetzungsteams vorbei.

  • Cosa significa il TPP per i fan

    By Oriontsuki on Friday, 13 November 2015 - 5:11pm
    Message type:

    Parliamo di Questioni Legali

    Il Trans Pacific Partnership (Partenariato Trans-Pacifico) è una proposta di trattato tra 12 nazioni: Australia, Brunei, Canada, Cile, Giappone, Malesia, Messico, Nuova Zelanda, Perù, Singapore, Stati Uniti e Vietnam. In molti hanno criticato la riservatezza delle negoziazioni negli ultimi 5 anni e mezzo, ma il 4 ottobre 2015 le trattative sono terminate e tutti gli Stati membri hanno concordato, in linea di principio, un trattato il cui testo è stato reso pubblico il 5 novembre 2015 dai rappresentanti per il commercio degli Stati Uniti.

    Questo trattato non è ancora stato convertito in legge da nessuno stato e potrebbe non esserlo mai. Ma il suo linguaggio e i suoi concetti potrebbero diventare legge in almeno alcuni dei 12 Stati membri, nonché in altre nazioni che volessero sottoscriverlo in futuro. Pertanto è importante che i fan capiscano l’impatto che le disposizioni sulla proprietà intellettuale in esso contenute avrebbero – o non avrebbero – sulle attività dei fan. Velevamo fornire queste informazioni adesso, mentre le nazioni stanno considerando se adottare il TPP, per dare ai fan l’opportunità di esaminarlo e commentarne l’adozione da parte del proprio governo, qualora lo desiderassero.

    In quasi tutte le circostanze, il trattato richiede che gli Stati membri, per quanto riguarda la proprietà intellettuale, come minimo rafforzino le protezioni per i detentori dei diritti; agli Stati è concesso di adottare protezioni più restrittive di quelle incluse nel trattato. Spesso gli Stati membri hanno il permesso di fare delle eccezioni a protezione dei fan (e altri utenti o creatori di lavori derivati), ma ciò non viene mai imposto. Di conseguenza, nella proposta di trattato le protezioni per i detentori di diritti sono molto più forti delle protezioni per i fan. Il trattato presenta alcuni problemi significativi, argomentati di seguito, e non fornisce la tutela per i fan che avevamo sperato. Complessivamente, il trattato esporta le leggi sulla proprietà intellettuale degli Stati Uniti in altre 11 nazioni, avvicinando le leggi sulla proprietà intellettuale delle altre nazioni a quelle della loro controparte americana.

    Di seguito alcuni settori in cui le modifiche legali potrebbero avere un impatto sulle attività dei fan nelle nazioni che firmeranno il trattato. In aggiunta alle disposizioni generali, abbiamo annotato alcune aree di particolare interesse per i fan che risiedono negli Stati Uniti, in Canada, in Cile o in Giappone. Continueremo a controllare per rilevare eventuali problemi relativi ad altri Stati membri.

    1. Utilizzo leale e trattamento corretto

    Il trattato incoraggia gli Stati membri ad avere “equilibrio” nella legge sul copyright, che quindi dovrebbe includere eccezioni alla violazione del copyright per utilizzo leale e trattamento corretto, ma invece non richiede che essi facciano nulla in particolare per proteggere utenti e creatori di lavori derivati. Per le nazioni che hanno già leggi sull’utilizzo leale e il trattamento corretto, il trattato non cambia nulla, quindi non sminuirà l’utilizzo leale negli Stati Uniti, né il trattamento corretto o l’“eccezione YouTube” in Canada. In generale, il trattato contiene molti termini che sottolineano il bisogno di equilibrio, ma mentre le disposizioni pro-protezione sono dei requisiti obbligatori, la maggior parte delle disposizioni che sostengono i diritti degli utenti sono appena suggerimenti. Ad esempio, il trattato prevede solo che le parti “tentino di ottenere un equilibrio appropriato nel proprio sistema di copyright e leggi correlate”, ma dà poche indicazioni su quale equilibrio le nazioni debbano giudicare “appropriato.”

    Il trattato permette agli Stati membri di stabilire limitazioni o eccezioni al copyright che diano “la necessaria considerazione a scopi legittimi, compresi, ma non limitati a: critica; commento; giornalismo; insegnamento, borse di studio, ricerca e altri scopi simili; e facilitare l’accesso a lavori pubblicati da parte di persone non vedenti, ipovedenti, o altrimenti inabili alla lettura di stampe.” Questi sono tutti interessi che si allineano alle esistenti leggi di utilizzo leale e trattamento corretto e a molte attività dei fan. Ma il trattato non esige che gli Stati membri abbiano leggi sull’utilizzo leale e il trattamento corretto, e non dice nulla nemmeno su quanto fortemente i membri debbano provare a muoversi verso un equilibrio di copyright. Quindi il trattato non è necessariamente di un male per i fan, ma non è nemmeno necessariamente un miglioramento o un’espansione dei loro diritti.

    2. Misure di protezione tecnologica e vidding

    Il trattato richiede che gli Stati membri stabiliscano leggi “anti-elusione” che puniscano le persone che infrangono le “misure di protezione tecnologica” (ossia criptaggio o DRM) sui lavori protetti da copyright e quelle che creano gli strumenti per farlo. Prevede che la punizione per la violazione di queste leggi includa sanzioni sia civili sia penali in caso di violazione volontaria. Costringe inoltre gli Stati membri a rendere l’elusione illegale anche se non conduce a un’infrazione. Ciò è molto simile alla misura anti-elusione che esiste negli Stati Uniti ai sensi del Digital Millennium Copyright Act, ed è un male per i fan, esattamente per le stesse ragioni per cui lo sono le misure statunitensi. Per esempio, i vidder hanno bisogno di infrangere il criptaggio DRM sui DVD e le risorse video online per poter creare video in alta definizione.

    Negli Stati Uniti, OTW ha lottato duramente e conquistato un’esenzione che permette ai vidder di infrangere il criptaggio di DVD, Blu-Ray e dei video online. Questa esenzione non viene messa a rischio dal trattato, dal momento che esso afferma che gli Stati membri “possono” creare eccezioni – come l’esenzione per il vidding – in quei casi in cui vi sia un “effettivo o probabile impatto avverso di queste misure sugli usi non violanti”. Il trattato non esige però che le nazioni integrino queste eccezioni o che adottino un sistema che crei e prosegua con queste eccezioni. Pertanto, gli Stati membri devono importare nei loro codici sul copyright le regole sul criptaggio, ma possono anche scegliere di non apportare alcuna eccezione, o possono scegliere il sistema inefficiente e gravoso che abbiamo negli Stati Uniti. Il trattato esige inoltre che, qualora le nazioni ritengano di dover fare eccezioni, considerino anche se i detentori di diritti hanno già preso misure che consentano usi non-violanti. Ciò significa che i detentori di diritti potrebbero provare a basarsi sullo “screen capture” e altre tecnologie simili sostenendo – falsamente – che queste permettano ai vidder di creare video senza decriptare gli originali.

    3. Il pubblico dominio

    Il pubblico dominio è l’universo di lavori non protetti dalla legge sulla proprietà intellettuale, o perché la protezione è decaduta oppure perché la legge non li ha mai protetti. Il pubblico dominio è importante per i fan in quanto rappresenta i lavori per i quali non devono affidarsi alle eccezioni, come l’uso leale o il trattamento corretto, per produrre lavori derivati. Il trattato afferma che le parti “riconoscono l’importanza di un pubblico dominio ricco e accessibile”, e “riconoscono l’importanza di materiali informativi… che assistano nell’identificazione dei contenuti che sono entrati a far parte del pubblico dominio”, ma non contiene alcun obbligo legale per i membri di identificare, preservare o promuovere un pubblico dominio consistente. Tutto ciò è deludente, ma sebbene il trattato non obblighi nessuna nazione a migliorare la situazione riguardo il pubblico dominio, non richiede neppure che le nazioni peggiorino le cose, fatta eccezione per la durata del copyright, che andiamo a descrivere.

    4. Durata del copyright

    Il trattato richiederebbe che i membri allunghino la protezione del copyright in modo che i lavori siano protetti per 70 anni dalla morte dell’autore o, per i lavori creati da anonimi, pseudonimi o enti societari, 70 anni dalla pubblicazione. Si tratta di un’estensione di 20 anni rispetto ai trattati precedenti, ma comunque più breve rispetto al copyright statunitense, che dura 70 anni dalla morte dell’autore, ma 95 o 120 anni nel caso di lavori creati da anonimi, pseudonimi o enti societari. In sostanza, questa estensione di 20 anni potrebbe non produrre una differenza sostanziale per molti lavori (è comunque un periodo di tempo estremamente lungo), ma significa comunque che ci vorrà più tempo prima che i lavori entrino a far parte del pubblico dominio, il che per i fan è un male. La buona notizia è che il trattato non obbligherà gli Stati membri a riportare il materiale sotto la protezione del copyright se questa è già decaduta.

    5. Notifica-e-rimozione e privacy dei fan

    Il trattato esige che gli Stati membri non ritengano in violazione quei fornitori di servizi internet (Internet Service Providers - ISP) che applicano un certo regime di notifica-e-rimozione, molto simile a quello creato dal Digital Millennium Copyright Act (“DMCA”). Esige inoltre che gli Stati membri stabiliscano delle procedure legali, come quelle del DMCA, grazie alle quali i detentori di diritti possano ottenere informazioni sull’identità dei presunti trasgressori in modo da poter applicare direttamente il copyright. Esistono alcune deroghe per nazioni come il Canada, che utilizza un sistema di “notifica-e-notifica”, e il Cile, dove agli ISP non viene richiesto di rimuovere i contenuti ove non vi sia un ordine giudiziario. Tuttavia, queste deroghe sono limitate agli Stati sopra menzionati: tutti gli altri sono legati ad un sistema simile a quello statunitense.

    Sebbene il trattato includa qualche tutela per i fan, come le sanzioni per i detentori di diritti che emettano notifiche di rimozione errate, l’insieme resta comunque sbilanciato. Il trattato infatti permette, ma non esige, che gli Stati membri attivino una procedura di “contro-notifica” come quella del DMCA che consenta agli utenti di vedere ripristinato il proprio materiale in caso di rimozione erronea. Allo stesso modo permette, ma non esige, che sia attivato un sistema (simile a quello giapponese) in cui la verifica delle notifiche di rimozione è effettuata da un organo indipendente.

    Le questioni relative alla privacy si intrecciano anche con le disposizioni del trattato riguardo i nomi dei domini Internet. Queste ultime infatti prescrivono che le nazioni forniscano “pubblico accesso online a un database affidabile e accurato delle informazioni di contatto” di coloro che hanno registrato un nome a dominio. Se da una parte questa misura danneggerebbe la privacy dei registranti, dall’altra ci sarebbero probabilmente dei modi per poterla aggirare. Per prima cosa, verrebbe applicata solo ai registranti delle nazioni che hanno sottoscritto il TPP; l’Unione Europea, la cui legislazione sulla privacy è molto rigorosa, potrebbe dunque tentare di bloccare l’accesso o la distribuzione di queste informazioni per i registranti di domini europei che sono anche residenti UE. Inoltre, questa disposizione potrebbe non impedire ai registranti di affidarsi a soluzioni che fanno uso di “intermediari” (come GoDaddy e Register-dot-com), che potrebbero immagazzinare le informazioni relative ai registranti nelle proprie banche dati, identificarsi come Domain Name Contacts (Contatti per il Dominio) e inoltrare le comunicazioni al registrante effettivo senza che la sua identità e i suoi recapiti vengano resi direttamente accessibili su internet.

    6. Sa Infine, il trattatonzioni penali
    stabilisce che ci siano sanzioni penali per i violatori del copyright. Non è una cosa del tutto nuova: molte nazioni, inclusi gli Stati Uniti, prevedono sanzioni penali per certi tipi di infrazione del copyright, alcune delle quali molto pesanti. Negli Stati Uniti tali sanzioni sono per lo più state riservate a operazioni di pirateria compiute su ampia scala. Ma il trattato prevede sanzioni penali molto più vaste, richiedendo che gli Stati membri stabiliscano delle sanzioni per ogni atto di infrazione volontaria del copyright “su scala commerciale”, anche se non effettuata a scopo di lucro, se l’infrazione ha un “impatto nocivo sostanziale sugli interessi del proprietario del copyright” nel mercato. Di fatto, va anche oltre: gli Stati membri devono consentire alle “autorità competenti” di intraprendere azioni legali per sanzioni penali anche senza la necessità di un reclamo ufficiale da parte di un privato o del detentore dei diritti. Il trattato pare, comunque, permettere agli Stati membri di limitare il potere delle “autorità competenti” per l’applicazione del copyright alle situazioni in cui vi sia un “impatto sull’abilità del detentore dei diritti di servirsi del lavoro sul mercato”.

    Poiché i proprietari del copyright non si oppongono alla maggior parte delle attività dei fan, durante il processo di negoziazione del trattato l’idea che autorità diverse dai proprietari potessero applicare il copyright è stata una grave preoccupazione per molti fan. È stata oggetto di un’opposizione molto accesa soprattutto da parte dei fan giapponesi, preoccupati che il cosplay, doujinshi, e altre attività fandomiche divenissero soggetti alle già severe sanzioni penali per il copyright, sebbene i proprietari del copyright giapponesi abbiano da tempo acconsentito alla vendita su ampia scala di fanwork, e persino alla creazione di negozi che vendono soprattutto fanwork. La misura prevista dal trattato non è così dura come si era temuto, perché si applica solamente alle infrazioni che danneggiano l’abilità del detentore dei diritti a servirsi del proprio lavoro sul mercato. Il 5 ottobre, il governo giapponese ha rilasciato un riepilogo del TPP che conferma le eccezioni all’infrazione del copyright su scala non commerciale (non meglio specificata). In Giappone, alcuni hanno interpretato la cosa come un segno che le pressioni esercitate dalle organizzazioni fandomiche e dagli studiosi di diritto abbiano funzionato, e che il governo giapponese voglia proteggere i fanwork, presumibilmente perché riconosce il loro valore sociale e (soprattutto) economico in quanto fondamento della cultura manga del paese. Tuttavia, non è ancora chiaro come queste misure si rifletteranno sulle leggi giapponesi e delle altre nazioni. Resta ancora il timore che alcuni aspetti della cultura fandomica giapponese più facilmente interpretabili come “commerciali”, come i negozi di fanwork o i singoli fan che vendono un gran numero di copie dei loro lavori, possano finire nei guai. Pertanto ci saranno ancora degli sviluppi interessanti in Giappone. E per tutti gli Stati membri, non solo il Giappone, non è ancora chiaro perché il trattato debba poter mai permettere l’attuazione del copyright da parte di chi non lo detiene, ancora meno esigerla in una qualunque circostanza.

    In ultima analisi, le sanzioni penali previste dal trattato non dovrebbero colpire i fanwork in un’economia di donazioni, né di lavori su commissione, poiché si applicano solamente alle infrazioni volontarie, e si applicano solo alle infrazioni “su scala commerciale” che hanno un “impatto nocivo sostanziale” sugli interessi del proprietario del copyright. Per la maggior parte dei fanwork, specialmente i fanwork trasformativi non commerciali su cui si concentra OTW, non è vera nessuna di queste tre cose, tanto meno tutte e tre. E nei paesi con leggi di utilizzo leale e di trattamento corretto, la maggioranza dei fanwork non commerciali non sono comunque in violazione, pertanto la presenza o meno di sanzioni penali non fa differenza. Ma le misure sulle sanzioni penali sono dure soprattutto per i fan di paesi in cui non è possibile affidarsi all’utilizzo leale o al trattamento corretto.

    Se hai altre domande, il comitato Supporto Legale di OTW è sempre felice di rispondere a domande sul TPP o su altre questioni relative alle leggi sul fandom! Sentiti liber@ di contattarli all’indirizzo legal@transformativeworks.org.

    Questo post è stato tradotto dai traduttori volontari di OTW. Per saperne di più sul nostro lavoro, visita la pagina di Traduzione su transformativeworks.org.

  • What The Trans Pacific Partnership Means For Fans

    By Kiri Van Santen on Friday, 13 November 2015 - 5:07pm
    Message type:

    Banner by Erin of a spotlight on an OTW logo with the words 'Spotlight on Legal Issues'

    The Trans Pacific Partnership is a treaty among 12 nations: Australia, Brunei Darussalam, Canada, Chile, Japan, Malaysia, Mexico, New Zealand, Peru, Singapore, the United States, and Vietnam. Many have criticized the secretive process by which it was negotiated over the last 5 and a half years, but on October 4, 2015, negotiations ended and all of the member states agreed in principle to a treaty whose text was disclosed on November 5, 2015 by the U.S. Trade Representative.

    This treaty hasn’t been signed into law yet by anyone, and it may never be. But its language and concepts may become the law in at least some of the 12 member countries - as well as other nations that sign onto it in the future - so it’s good for fans to understand the impact its intellectual property provisions would — and wouldn’t — have on fan activities. We wanted to provide this information now, as countries are considering adopting the TPP, to give fans an opportunity to review and comment on their governments’ adoption of it, if they want to.

    In nearly every situation, the treaty requires member nations to strengthen protections for rights holders as a minimum floor for intellectual property rights; countries are allowed to adopt stronger protections than the treaty includes. Member nations are often allowed, or even encouraged, to make exceptions that would protect fans (and other users or follow-on creators), but they’re never required to. As a result, the treaty’s protections for rights holders are much stronger than its protections for fans. The treaty has some significant problems, discussed below, and doesn’t provide the safeguards for fans that we had hoped for. Overall, the treaty exports U.S. intellectual property laws to the other 11 countries, bringing the other countries’ intellectual property laws closer to their American counterparts.

    Here are a few areas where legal changes might have an impact on fan activities in nations that sign on to the treaty. In addition to general provisions, we have noted a few particular areas of interest for fans in the US, Canada, Chile, and Japan. We will continue to watch for issues specific to other member nations.

    1. Fair Use and Fair Dealing

    The treaty encourages member nations to have “balance” in copyright law, which would include fair use and fair dealing exceptions to copyright infringement, but it doesn’t require them to do anything in particular to protect users or follow-on creators. For countries that already have fair use or fair dealing laws, it doesn't change anything, so it won't diminish fair use in the United States or fair dealing and the "YouTube Exception" in Canada. In general, it contains a lot of language that gestures toward a need for balance, but while pro-protection provisions are requirements, most of the provisions that support rights for users are merely suggestions. For example, the treaty provides only that parties will “endeavor to achieve appropriate balance in its copyright and related rights system,” but it gives little guidance about what balance countries might deem “appropriate.”

    The treaty does allow member nations to place limitations or exceptions on copyright that give “due consideration to legitimate purposes such as, but not limited to: criticism; comment; news reporting; teaching, scholarship, research, and other similar purposes; and facilitating access to published works for persons who are blind, visually impaired, or otherwise print disabled.” These are all interests that align with existing fair use and fair dealing laws, and with many fan activities. But the treaty doesn’t require member nations to have fair use or fair dealing laws, and doesn’t even say anything about how hard members have to try to move toward copyright balance. So this isn’t necessarily bad for fans, but it isn’t necessarily an improvement or expansion of fan rights either.

    2. Vidding and Technological Protection Measures

    The treaty requires member nations to provide “anti-circumvention” laws that punish people for breaking “technological protection measures” (that is, encryption or DRM) on copyrighted works or making tools for doing so. It requires that the punishment for violating these laws include both civil and criminal penalties for willful violation. It also forces member countries to make circumvention illegal even if the circumvention doesn't lead to infringement. This is very similar to the anti-circumvention provisions that exist in the U.S. under the Digital Millennium Copyright Act—and it’s bad for fans, for exactly the same reasons the US provisions are bad. For example, vidders need to rely on breaking the DRM encryption on DVDs and online video sources in order to make high-quality vids.

    In the U.S., the OTW has fought hard and won an exemption allowing vidders to break DVD, Blu-Ray, and online video encryption. That exemption is not at risk from this treaty, which says that member nations "may" create exceptions where there is an "actual or likely adverse impact of those measures on those non-infringing uses"—like the vidding exemption. But the treaty doesn’t require countries to pass those exceptions or create a framework creating and continuing those exceptions. Thus, member nations must import encryption rules into their copyright codes, but also can choose not to make exceptions at all, or can choose the inefficient and burdensome system we have in the U.S. The treaty also requires that when nations consider making exceptions, they also consider whether rights holders have already taken measures to allow non-infringing uses to be made. This means that rights holders might try to rely on “screen capture” and other similar technologies that they claim—falsely—allow vidders to make vids without decrypting originals.

    3. The Public Domain

    The public domain is the universe of works that aren’t protected by intellectual property law, either because protection has expired or because the law never protected them in the first place. The public domain is important for fans because it represents works for which fans don’t need to rely on exceptions like fair use or fair dealing to make follow-on works. The treaty states that the parties “recognize the importance of a rich and accessible public domain,” and “acknowledge the importance of informational materials…that assist in the identification of subject matter that has fallen into the public domain,” but it contains no affirmative duty on members to identify, preserve, or promote a robust public domain. This is disappointing—but although it does not require any nation to make things better for the public domain, it also doesn’t require any nation to make things worse, with the exception of copyright duration, which we describe next.

    4. Copyright Duration

    The treaty would require members to lengthen copyright protection so that works are protected for 70 years after the death of the author or, for works created by anonymous, pseudonymous, or corporate entities, 70 years after publication. This represents a 20-year extension from previous treaties, but it’s still shorter than U.S. copyright, which lasts for 70 years after the death of the author but lasts 95 or 120 years in the case of works created by anonymous, pseudonymous, or corporate entities. Ultimately, this 20-year extension may not make a practical difference for that many works—it’s an awfully long time either way—but it does mean that it will take longer for works to enter the public domain, which is bad for fans. The good news is that the treaty won't require member nations to yank material back into copyright protection if copyright protection has already expired.

    5. Notice-and-Takedown and Fan Privacy

    The treaty requires member nations to have a “safe harbor” for Internet Service Providers (“ISPs”) that implement a notice-and-takedown regime that looks a lot like the one created by the U.S. Digital Millennium Copyright Act (“DMCA”). It also requires member nations to provide legal procedures, like those in the DMCA, that allow rights holders to get information about the identities of alleged infringers so they can enforce copyright directly. There are some carve-outs for countries like Canada, which has a “notice-and-notice” system, and Chile, where ISPs are not required to take down content without a judicial order. These carve-outs are limited to those countries, though; everyone else is bound to a U.S.-style system.

    Although the treaty contains some safeguards for fans, like penalties for rights holders who issue wrongful takedown notices, it remains unbalanced. It permits, but does not require, member nations to implement a “counter-notice” procedure like the one in the DMCA that allows users to have their material restored in the case of an improper takedown. Likewise, it permits, but does not require, a Japanese-style system of verification of takedown notices by an independent body.

    Privacy issues also intersect with the treaty's provision on internet domain names, which requires countries to provide "online public access to a reliable and accurate database of contact information" of domain name registrants. While this provision would undermine privacy for domain name registrants, there would likely be ways to work around it. First, it would only apply to registrants in countries that sign on to the TPP, and the European Union, which has strict privacy laws, could try to block access to or distribution of this information for EU domain name registrants who are EU residents. Also, this provision might not prevent registrants from relying solutions that use "middlemen" (like GoDaddy and Register-dot-com), who could store registrants' information in their own databases, identify themselves as Domain Name Contacts, and forward communications to the actual registrants without making the registrants' identities or contact information publicly accessible to the whole internet.

    6. Criminal Penalties

    Finally, the treaty provides for criminal penalties for copyright infringers. This isn’t entirely new: many countries, including the U.S., provide criminal penalties for certain kinds of copyright infringement, some quite harsh. In the U.S., such penalties have mostly been reserved for large-scale piracy operations. But the treaty requires much more sweeping criminal penalties, requiring member nations to provide for criminal penalties for any act of willful copyright infringement “on a commercial scale,” even if not done for financial gain, if the infringement has a “substantial prejudicial impact on the interests of the copyright” owner in the marketplace. In fact, it goes even farther: member nations must allow “competent authorities” to initiate legal action for criminal penalties even without the need for a formal complaint by a private party or right holder. The treaty seems, however, to allow member nations to limit “competent authorities’” power to enforce copyright to situations where there is an “impact on the right holder’s ability to exploit the work in the market.”

    Because copyright owners don’t object to most fan activities, the idea that authorities other than the copyright owner could enforce copyright has been a major concern for many fans during the treaty negotiation process. It was the subject of very vocal opposition by Japanese fans in particular, who were concerned that cosplay, doujinshi, and other fan activities would be subject to the nation’s already-harsh criminal copyright penalties, even though Japanese copyright owners have long allowed large-scale sales of fanworks, and even stores that primarily sell fanworks. The treaty provision isn’t as bad as some had feared, because it only applies to infringements that harm the copyright holder’s ability to exploit its work in the market. On October 5, the Japanese government released a summary of the TPP that confirmed exceptions for copyright infringement on an (unspecified) non-commercial scale. In Japan, this is being interpreted by some as a sign that lobbying by fannish organizations and legal scholars was successful and that the Japanese government wants to protect fanworks, presumably because it recognizes their social and (especially) economic value as a bedrock of Japanese manga culture. However, it's still unknown how exactly these provisions will be reflected in Japanese, and other, laws. Fears also remain that certain aspects of Japanese fan culture that are more easily interpreted as “commercial”, like fanworks shops or individual fans who sell a lot of copies of their works, will still get in trouble. So there are still a lot of interesting developments to come for Japan. And for all the member nations--not just Japan--it’s still not clear why the treaty should ever allow for enforcement of copyright by non-copyright-holders, much less require it in any circumstance.

    In the end, the treaty’s criminal penalties should not be able to impact fanworks in a gift economy, or even commissioned work, because they only apply to willful infringement, and they only apply to infringement “on a commercial scale” that has a “substantial prejudicial impact” on the interests of the rights holder. For most fanworks, especially the noncommercial transformative fanworks that the OTW is focused on, none of these three things is true, much less all three. And in countries with fair use and fair dealing laws, most noncommercial fanworks works are not infringing in the first place, so criminal penalties don’t make a difference. But the criminal penalty provisions are particularly harsh for fans in countries where there aren’t fair use or fair dealing to rely on.

    If you have other questions, OTW Legal is always happy to answer questions about the TPP or other issues of fandom law! Feel free to e-mail them at legal@transformativeworks.org.

  • OTW Fannews: Becoming the Norm

    By Sarah Remy on Tuesday, 10 November 2015 - 5:16pm
    Message type:

    OTW Fannews banner blue background with cork board and the words Becoming the Norm in the foreground

    • Variety gave the entertainment industry a heads up on a critical fair use ruling in a case involving viral videos. Fair use is the key copyright provision protecting fanworks in the U.S. "'Equals Three’s use of Jukin’s videos is admittedly commercial. Nevertheless, the commercial nature of the use is outweighed by the episode’s transformativeness,' Judge Stephen V. Wilson of the U.S. District Court for the Central District of California wrote in the Oct. 13 decision. What makes the use 'transformative' is not clear-cut, the judge noted: 'Determining whether Equals Three’s episodes parody Jukin’s videos is a difficult and nuanced task.' But Judge Wilson ruled that even if Equals Three’s episodes are not parodies, the episodes comment on or criticize Jukin’s videos and are therefore allowable under fair use."
    • An article in The Atlantic discussed the importance of the Google Books decision for fair use. "This isn’t only good news for fans of Google Books. It helps makes the legal boundaries of fair use clear to other organizations who may try to take advantage of it, including libraries and non-profits. 'It gives us a better senses of where fair use lies,' says Dan Cohen, the executive director of the Digital Public Library of America." What's more "Experts say that the Supreme Court is unlikely to hear an appeal, because so many district court judges, and two different federal circuits, have found themselves so broadly in agreement about the nature of transformative use online."
    • Another writer in The Atlantic noted that transformative use is everywhere in both authorized and non-authorized forms today. "The question for authors to consider in this brave new world of mimicry, both professional and otherwise, is to what extent they consider their characters to be theirs and theirs alone. For most, it isn’t something that will become an issue during their lifetime: Copyright law stipulates that books only enter the public domain 70 years after the death of the author, even if most fanfic writers aren’t limited in terms of what they can post online."
    • Digital Book World proposed that publishing focus on the content not the wrapper when producing work. "[F]an fiction has quite possibly become the biggest sleeper hit of the digital age. According to some estimates, around a third of all the content posted on Wattpad and Tumblr is created by fans. As a commercial proposition, fan fiction is embryonic, but I think publishers have a lot to learn from its speed and agility. Fan fiction stays close to its audience (indeed, creator and consumer are often indistinguishable), it centers on recognizable brands and it iterates quickly. And most importantly, it’s platform-neutral. The wrapper—whether this is a Tumblr post, Wattpad story or ebook—isn’t the end product; it’s a means of transmission."

    What do you think have been the key moments in the spread of fanworks? Write about them in Fanlore! Contributions are welcome from all fans.

    We want your suggestions! If you know of an essay, video, article, podcast, or link you think we should know about, comment on the most recent OTW Fannews post. Links are welcome in all languages! Submitting a link doesn't guarantee that it will be included in a Fannews post, and inclusion of a link doesn't mean that it is endorsed by the OTW.

  • OTW Secures DMCA Exemption Renewal and Expansion Victory

    By Janita Burgess on Wednesday, 28 October 2015 - 4:18pm
    Message type:

    Banner by Erin of a spotlight on an OTW logo with the words 'Spotlight on Legal Issues'

    On October 27, the U.S. Copyright Office announced its ruling on the DMCA exemptions that allow U.S. noncommercial remixers like vidders to make fair uses without worrying about liability for "circumventing" copy protection on the movies and TV shows they pay for. The full ruling includes exemptions for a number of other fair and noninfringing uses as well, including uses of clips by teachers and students. It can be found here. https://s3.amazonaws.com/public-inspection.federalregister.gov/2015-27212.pdf.

    The new version of the vidding exemption, which goes into effect immediately, permits people to circumvent copy protection to obtain short portions of films, television shows, and other videos for the purpose of making noncommercial videos that criticize or comment on the original work. The exemption explicitly permits the use of "screen capture" technology and also permits circumvention of copy protection on DVDs, digital transmissions, and Blu-Ray discs if necessary to produce a high level of quality content.

    The U.S. Copyright Office examines exemption petitions and renewals every three years. The OTW and its ally, the Electronic Frontier Foundation, have been working on this particular exemption renewal and expansion since September, 2014. In 2009 and 2012, we secured exemptions that allowed vidders to circumvent the encryption on DVDs and digital transmissions. In this round, we asked the Copyright Office to renew those exemptions and expand them include Blu-Ray. We extend special thanks to all the vidders who responded to our calls for stories and explanations of how this exemption matters to what they do.

    The exemption process, and the exemption itself, are needlessly complicated, but we're pleased that we have once again received and expanded an exemption to protect U.S. vidders and other fair users. The exact language allows circumvention for:

    "Motion pictures (including television shows and videos), as defined in 17 U.S.C. 101, where circumvention is undertaken solely in order to make use of short portions of the motion pictures for the purpose of criticism or comment in the following instance: …

    (ii) For use in noncommercial videos (including videos produced for a paid commission if the commissioning entity’s use is noncommercial),

    (A)Where the circumvention is undertaken using screen-capture technology that appears to be offered to the public as enabling the reproduction of motion pictures after content has been lawfully acquired and decrypted, or

    (B) Where the motion picture is lawfully made and acquired on a DVD protected by the Content Scramble System, on a Blu-ray disc protected by the Advanced Access Control System, or via a digital transmission protected by a technological measure, and where the person engaging in circumvention reasonably believes that screen-capture software or other non-circumventing alternatives are unable to produce the required level of high-quality content."

    The OTW will continue to fight for your legal rights to make noncommercial, transformative fanworks! Contact us at legal@transformativeworks.org.

  • Die OTW reicht einen Kommentar bei der Südafrikanischen Regierung ein

    By Zsuzsa Gábor on Thursday, 24 September 2015 - 5:08pm
    Message type:

    Rechtsfragen im Blickpunkt

    Die OTW (Organisation für Transformative Werke) unterstützt weltweit Gesetze, die Fair Use (oder Fair Dealing, wie es in vielen Ländern genannt wird) schützen.
    Momentan ist Südafrika dabei, seine Urheberrechtsgesetze zu überarbeiten und zu aktualisieren. Sie überlegen, Fair Use in ihre Gesetzgebung aufzunehmen, und veraltete Ausnahmen vom Urheberrechtsgesetz damit zu ersetzen.
    In Anerkennung der dringenden Notwendigkeit, die Urheberrechtsgesetze weltweit zu reformieren, hat die OTW einen Kommentar eingereicht, der die Übernahme des Fair Use Standards unterstützt. Gleichzeitig argumentiert er gegen die Aufnahme von Klauseln, die Fanvidder vom Umgehen des Kopierschutzes abhalten würden und über den die Urheberrechtshalter versuchen, eine Verwendung unter Fair Use Regeln zu verhindern.

    Wie die OTW in ihrem Kommentar postuliert, glauben wir, dass es dringend notwendig ist, dass "die Regierung über die Vielfalt und Relevanz nichkommerzieller Remixcommunities und ihrer Werke, in Südafrika und anderswo, informiert wird. Empirische Studien zeigen, dass Remixkultur ein globales Phänomen ist, mit weltweit ähnlichen Eigenschaften".

    Kommentar der OTW hier.

    Dieser Newsbeitrag wurde von freiwilligen ÜbersetzerInnen der OTW übersetzt. Um mehr über uns und was wir tun herauszufinden, schau auf der transformativeworks.org-Seite des Übersetzungsteams vorbei.

  • Ogłoszenie: OTW Wysyła Komentarz do Południowo-Afrykańskiego Rządu

    By Zsuzsa Gábor on Thursday, 24 September 2015 - 5:00pm
    Message type:

    Światło na Problemy Prawne

    OTW (Organizacja na rzecz Twórczości Przeobrażonej) wspiera prawa, które chronią dozwolony użytek i uczciwy obrót - zwrot używany przez wiele krajów na całym świecie. W tej chwili Południowa Afryka pracuje nad reformą i aktualizacją praw autorskich i zaproponowała dodanie dozwolonego użytku, aby zamienić organiczone, przestarzałe wyjątki w prawach autorskich. Uznając ważność reformy praw autorskich na całym świecie, OTW przygotowało komentarz wspierający Południową Afrykę w przyjęciu standardów dozwolonego użytku i argumentuje przeciwko zasadom, które mogłyby powstrzymać twórców fan video od obejścia ochrony praw autorskich, których właściciele próbują używać do uniemożliwienia dozwolonego użytku.

    OTW powiedziało w swoim komentarzu, iż wierzymy, że jest to niezbędne, aby “rząd był świadomy bogactwa i istotności niekomercyjnych społeczności remiksu i prac, które tworzą zarówno w Południowej Afryce jak i w innych państwach. Empiryczne badania ujawniają, że remiks kulturowy jest globalnym zjawiskiem, z podobnymi cechami wspólnymi na całym świecie.”

    Przeczytaj komentarz OTW tutaj.

    Ten post został przetłumaczony przez wolontariuszy OTW. By dowiedzieć się więcej o naszej pracy, odwiedź stronę Komisji Tłumaczeń na transformativeworks.org.

  • Notícia: OTW Apresenta Parecer ao Governo Sul-africano

    By Oriontsuki on Thursday, 24 September 2015 - 5:00pm
    Message type:

    Foco no Jurídico

    A OTW (Organização para Obras Transformativas) apoia leis ao redor do mundo que protejam o fair use (uso razoável), também conhecido como "fair dealing" em muitos países. No momento, a África do Sul está reformando e atualizando suas leis de direito autoral e há uma proposta para incluir uma previsão de fair use para substituir as atuais exceções, que são limitadas e desatualizadas, previstas na lei em vigor. A OTW, sabendo da importância da reforma de leis que governam copyright no mundo todo, apresentou um parecer apoiando a adoção do fair use como parte do direito sul-africano e oferecendo argumentos contra a adoção de regras que impediriam criadorxs de fan video de contornar proteções anti-cópia que detentorxs de copyright tentam usar para impedir o fair use.

    Como a OTW disse no parecer, nós acreditamos que é essencial "fazer com que o governo perceba a riqueza e importância de comunidades de remix não comercial e das obras que elas produzem, na África do Sul e em outros lugares. Pesquisas empíricas revelam que a cultura de remix é um fenômeno global, com características similares em todo o mundo."

    Leia o parecer da OTW aqui.

    Esta notícia foi traduzida pela equipe voluntária de tradução da OTW. Para saber mais sobre o nosso trabalho, visite a página da Tradução no site transformativeworks.org.

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